Audrey, la estrella que no deja de brillar (en mi criterio)

Hace 24 años que la gran estrella de Hollywood Audrey Hepburn desapareció tristemente, a los 63 años de edad, a causa de un cáncer. Nos dejaba entonces una de las mejores actrices de todos los tiempos, que conquistó las pantallas de su tiempo con su cara y su carácter dulce, y que se ha convertido en un mito del cine con el correr de los años. Y hoy mismo, en Christie´s, la famosa y elitista sala de subastas, sus hijos pondrán a la venta una colección de 500 artículos personales de la actriz.

No sé por qué, siempre imaginamos que los familiares de los famosos que llegan a subastar sus objetos personales, lo hacen por amor al arte y en memoria del recuerdo de esa persona, y nunca por un fin tan rastrero como el dinero. Claro, estas personas sólo quieren que el legado o la memoria de su familiar no quede en el olvido, y que aquellos que realmente sean muy fans de ellos puedan permitirse tener un trocito de su historia; eso sí, sólo si se tiene el bolsillo bien surtido, pues de lo contrario sería imposible acceder a estos objetos tan exclusivos. Entonces ¿en serio no se trata de un negocio lucrativo?

¿Quién nos dice que, una vez desaparecidas, las personas famosas no dejan detrás de sí una familia con problemas económicos? Y si estas familias tiene recuerdos, objetos o cualquier otra pertenencia del famoso, ¿no deberían venderlas aunque les hiciera falta para vivir? Yo no puedo entender que quieras deshacerte de los recuerdos, digamos de tu madre, que fue una gran actriz de Hollywood y que cada uno de ellos guarda un pedazo de su historia, de forma altruista, sólo para que otro, un coleccionista o fan, se quede con ellos. Y si es así, ¿por qué no regalarlos? ¿Por qué irte a la sala de subastas más VIP y sacar un montón de pasta por ello? Lo mismo daría hacerlo, en todo caso, en el mercadillo de la esquina, todo mucho más solidario.

Si bien es cierto que de alguna de esta gente se escucha que donan la recaudación para obras de caridad o cosas así, son los menos. Pero bueno, estaría bien poder preguntarles a los interesados por esta cuestión, si el dinero tiene algo que ver o no en sus decisiones, o si es por necesidad o simplemente porque ya no les queda sitio en casa para tantos cachivaches… Aunque creo que, por ahora, nos quedaremos con las ganas.

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